Expertos internacionales defienden la continuidad de los avances del LIFE Iberconejo para la buena gestión del conejo de monte

Foto de grupo con parte de los asistentes al ERIW 2025, en Faro (Portugal)

Faro acogió a más de 150 expertos en conejo de monte durante el European Rabbit International Workshop (ERIW25), organizado por el Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques de Portugal (ICNF), WWF y el proyecto LIFE Iberconejo. La especie, que desempeña un papel ecológico vital en los paisajes mediterráneos y para las economías rurales, ha sufrido un enorme declive en Portugal y buena parte del sur de la Península Ibérica.

Durante la reunión se reforzó la necesidad de continuar los trabajos del proyecto LIFE Iberconejo, que finaliza en junio, y se hizo balance de los avances logrados, como la puesta en marcha de un sistema automatizado de recogida y análisis de datos sobre las poblaciones de conejo de monte en la Península Ibérica. Este desarrollo pionero, en el que participan las administraciones competentes de Portugal y España, permitirá disponer de información actualizada y a gran escala sobre el estado de esta especie clave para la supervivencia de especies amenazadas como el lince ibérico y el águila imperial ibérica.

A lo largo de la conferencia se puso de manifiesto la necesidad de adoptar un enfoque de gestión integrada para resolver los diversos retos que plantea la situación del conejo de monte: no sólo para promover la recuperación de sus poblaciones, sino también para mitigar los daños en las zonas agrícolas.

Los expertos coincidieron en la importancia de garantizar las sinergias logradas en el proyecto Life Iberconejo entre organizaciones de Portugal y España, así como combinar las distintas capacidades administrativas, académicas y de gestión. El objetivo es mantener un espacio de intercambio de conocimientos y diálogo para resolver los retos que plantea la dinámica y los desequilibrios poblacionales de la especie (escasez o sobreabundancia).

José Calado, director regional de Conservación de la Naturaleza y Bosques (ICNF) del Alentejo durante la inauguración del ERIW

Se destacó la importancia de no perder el impulso generado por el proyecto, de mantener un seguimiento robusto y a largo plazo de la especie y de establecer estrategias eficaces de gestión y conservación. En este contexto, es importante garantizar el mantenimiento de las herramientas y plataformas de sistemas de información desarrolladas por el LIFE Iberconejo, los procesos de enriquecimiento de conocimientos, la formación y su aplicación sobre el terreno.

Se ha formado a más de 1.400 personas en el seguimiento del conejo de monte, entre agentes medioambientales y técnicos de la administración, cazadores y voluntarios. El proyecto creó una estructura de gobernanza ibérica para mejorar la gestión del conejo de monte, formada por administraciones públicas, universidades y sociedad civil, incluidas ONG conservacionistas, y entidades del sector cinegético y agrícola.

En el evento también se presentaron trabajos sobre el uso de la tecnología para detectar enfermedades en el conejo de monte, su influencia en la recuperación de especies en peligro de extinción y su impacto en las infraestructuras de transporte donde hay sobreabundancia. 

“El futuro del conejo de monte requiere un enfoque integrado que combine el seguimiento científico, la vigilancia sanitaria, la gestión territorial basada en la evidencia, la coordinación administrativa y la colaboración entre todos los agentes implicados. Sólo así será posible garantizar su conservación y su papel esencial en los ecosistemas, en particular los agroecosistemas, y para las economías locales, así como equilibrar el estado de sus poblaciones” dijo José Calado, director regional de Conservación de la Naturaleza y Bosques (ICNF) del Alentejo.

 “El ERIW25 es el último gran evento de LIFE Iberconejo, un proyecto que ha logrado mejorar el conocimiento sobre esta especie clave y sentar las bases para una gestión sostenible de sus poblaciones, recuperándola allí donde está en declive y minimizando los daños que causa a los cultivos en algunas zonas agrícolas”, dijo Ramón Pérez de Ayala, de WWF España, director del proyecto LIFE Iberconejo.

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